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Valsequillo ya tiene su mamotreto
Una obra que ilusiona a todo un pueblo. Un millón de euros del consejo superior de deportes. Un proyecto que se suponía moderno. Unos arquitectos «sin visión», una obra paralizada
Valsequillo ya tiene su mamotreto
El Pabellón Cubierto o Centro de Tecnificación de Deportes -como le quieran llamar- un proyecto que despertó la ilusión de deportistas, aficionadas/os y clubes deportivos de Valsequillo, ha quedado varado convirtiéndose en un “Mamotreto Inacabado” sin fecha prevista para su culminación.
Valsequillo sigue y seguirá siendo por bastante tiempo, el único municipio de Gran Canaria sin un Pabellón de deportes cubierto.
Se comprometió Atta, a que en enero de 2023 el pabellón cubierto estaría disponible para su uso y disfrute de los clubes y vecinos, pero misteriosamente la obra está parada desde marzo del 2022, algo fácilmente comprobable a pesar de los continuos desmentidos del alcalde, quien pese a las rotundas evidencias, seguía afirmando que la obra continuaba su marcha y que se estaban realizando labores de fontanería, trabajos que en realidad solo existían en la imaginación del edil.
Y la realidad, es que la obra, a día de hoy, sigue parada.
Una obra que ilusionaba a todo un pueblo, ahora con la ilusión rota.
Un millón de euros del consejo superior de deportes, mal empleados.
Un proyecto que se suponía moderno, con graves fallos de diseño.
Una obra paralizada y la empresa adjudicataria en concursal.
Un alcalde que no pide responsabilidades por el error de diseño a los arquitectos y que, para protegerlos, perjudica a todos los vecinos y vecinas de Valsequillo, al no exigirles que pongan a disposición su seguro de responsabilidad civil.
859.432,57€ que pagaremos entre tod@s gracias a la generosidad del alcalde que dispara con pólvora ajena.
El señor Atta ha manifestado que no hay de qué preocuparse por el exceso de gastos, que el dinero lo va a poner el Cabildo de Gran Canaria, como si éste dinero, no fuera dinero público también.
Sin embargo, tal afirmación tiene su trampa y es conveniente que se sepa, ya que para que el Cabildo ponga los cerca de 900.000 € que costarán este disparate, el ayuntamiento de Valsequillo ha tenido que renunciar a dos subvenciones que ya tenía concedidas: Una prevista para el arreglo de los caminos y muros en los barrios de 300.000 € y otra de 200.000 € correspondientes a un proyecto de mejora de accesibilidad, con lo cual queda claro que el Ayuntamiento de Valsequillo, es decir todos nosotros, pondremos 500.000 € para solucionar el entuerto y el Cabildo, los cerca de 400.000€ restantes.
Y nos preguntamos qué ha pasado
La respuesta en meridianamente simple: la obra hubo que pararla al detectarse graves errores de diseño del Arquitecto, ya que tal y como se había proyectado, los espectadores no podrían disfrutar de una visión completa de la cancha, quedando más de un 30% de su espacio oculto al público, además de haberse ignorado que ha de existir un espacio para la ubicación de los medios de comunicación, con sus cámaras y recursos técnicos entre otros detalles de no menor importancia.
La corrección de estos considerables errores, costarán aproximadamente unos 900.000 €, que tanto el señor alcalde, como aquellos que votaron a favor de la propuesta en el pleno municipal, pretenden que lo paguemos entre todos. Es decir, con dinero público, cuando lo lógico sería que los defectos del proyecto se pagasen con cargo al Seguro de Responsabilidad Civil del arquitecto. No se trata de que el proyectista haya cometido un delito, ni que haya fallado malintencionadamente, de hecho, errores técnicos en la redacción de proyectos se producen todos los días y, precisamente para eso, es obligatorio contar con un seguro de responsabilidad civil que responda de esos deslices. Así de simple.
Y, claro, nos surgen otras preguntas:
A todas estas, ¿dónde estaba el técnico de la oficina de urbanismo y responsable municipal de supervisar el proyecto y de la ejecución de la obra? ¿En Belén con los pastores? ¿Por qué quiere nuestro impagable alcalde Paco Atta que se paguen con dinero público los errores del arquitecto y no con la póliza del proyectista? ¿Qué pasó con el millón de euros que el Consejo Superior de Deportes dio para la obra del Pabellón? ¿Se podrá justificar o habrá que devolverlo?
Y con todo esto nuestro pueblo, se convierte en el único municipio de Gran Canaria que no tiene pabellón cubierto.
De las múltiples promesas electorales ofertadas por Paco Atta en sus tres legislaturas como alcalde, la única gran obra que parecía poder materializarse era “el Pabellón cubierto”, pero desgraciadamente, esta será otra obra más afectada por la ineficacia contrastada de don Francisco.
Conclusión: esto hay que cambiarlo.